Medidas para la apertura de piscinas comunitarias

Sin comentarios junio 17, 2020

El coronavirus ha cambiado muchos aspectos. No lo podemos negar. Tenemos que continuar con nuestras vidas y lo próximo que tenemos por delante es el verano. No obstante, debemos ser conscientes de que este periodo estival va a ser muy diferente al que hemos vivido estos años atrás y que tendremos que tener muy en cuenta las medidas para la apertura de piscinas.

¿Cuáles son las medidas para la apertura de piscinas en el verano de 2020?

Esta pregunta se la hacen muchas personas. Bien es cierto que hasta hace un verano, todos sabíamos bien lo que teníamos que hacer, si nuestra piscina necesitaba de un socorrista o sabíamos cuál era el aforo máximo permitido para poder bañarnos.

Sin embargo, estos aspectos no serán como tales en el próximo verano, ya que la situación del COVID-19 ha llevado a que se extremen las medidas de precaución, aunque el estado de alarma como tal acabe a final de junio. De hecho, muchas comunidades están esperando para abrir sus piscinas en julio y tener algo más de certeza, aunque es cierto que ya existe un protocolo con las directrices en este sentido.

Tenemos que diferenciar entre las piscinas comunitarias y las piscinas públicas, ya que las segundas se gestionan con un sistema de cita previa para no superar el máximo permitido. En el caso de las comunidades de vecinos, no hay que pedir la autorización como tal sino simplemente que nos invite alguien de la comunidad.


Debemos ser conscientes de estos nuevos requisitos que detallamos a continuación


Requisitos para el baño en piscinas comunitarias

Medidas para la apertura de piscinas

Aunque cada comunidad autónoma tenga una normativa propia debido a que tienen las competencias para esta gestión, sí es cierto que existen unos requisitos comunes a los que nos ceñiremos para poder bañarnos este verano.

- Reducción del aforo: dependiendo del número de personas y del volumen de la piscina, habrá que hacer una reducción del número de bañistas que puedan estar en la zona dispuesta para el baño, tanto dentro como fuera del agua. Es decir, el aforo tendrá que reducirse entre un 30 % y un 50 % para cumplir con las exigencias de Sanidad y evitar aglomeraciones.

- Vigilante de seguridad y/o socorrista: muchas piscinas, debido a su aforo, ya contaban con un vigilante que controlaba el acceso y la seguridad en todo el recinto de la piscina. Algunas de ellas, que por razones de aforo no tenían que tener un socorrista, es posible que se vean obligadas a solicitarlo al menos en los meses más fuertes de verano como julio y agosto.

- Limpieza de las instalaciones: este socorrista podría hacer las veces de limpiador de estas zonas comunes, siempre dependiendo de las necesidades de la comunidad, o bien contratar a una empresa de limpieza externa que desinfecte al menos dos veces al día todas las zonas aledañas a la piscina, así como la depuradora.

- Limpieza y desinfección de los bañistas: el propio socorrista tendrá que estar pendiente de que las personas que entran y salen del recinto, además de controlar que no se supera el aforo máximo, se laven las manos para así garantizar una mayor seguridad de toda la comunidad de vecinos en general.

Concienciación vecinal

Además de todos estos requisitos, desde las asociaciones vecinales se pide a los propios vecinos que sean conscientes de lo que hemos vivido y que traten, en la medida de lo posible, de cumplir con estos requisitos para que el verano del año 2020 sea lo más llevadero posible.

En definitiva, todas estas medidas para la apertura de piscinas están diseñadas para poder disfrutar del verano, logrando mantener lejos de nosotros al COVID-19.


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